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EL CAMINO REAL, LA COLONIZACIÓN DEL SUROESTE DE AMÉRICA



   ENLACE MÉXICO EXPRESS
Jesús González Schmal

EL CAMINO REAL, LA COLONIZACIÓN DEL SUROESTE DE AMÉRICA

La calificación para que un camino adquiera la clasificación de Patrimonio Cultural de la Humanidad, no es un simple trámite. Su valor permanente y de trascendencia debe ser comprobado en cuanto a su servicio para comunicarse físicamente y, en cuanto a su función de intercambio cultural y aportación al enriquecimiento humano social. El Camino Real-Tierra Adentro mereció su inclusión como Patrimonio Mundial de la Humanidad por su larga historia de intercambios multidimensionales, continuos y recíprocos de bienes, ideas, conocimientos y valores entre distintas regiones del extenso territorio mexicano que aun habiendo sido mutilado no ha interrumpido el flujo cultural en todo el territorio original, desde el siglo XVI hasta nuestros días.

El Camino Real-Tierra Adentro desde el periodo Colonial se conformó por diversos tramos camineros, bordos y puentes que sorteaban los principales ríos, barrancas y arroyos. En el trayecto se situaban puertos y pasos-jornadas, así como presidios (bases militares), postas, estaciones, que al paso del tiempo fueron fundando poblaciones que se convirtieron en receptores y multiplicadores de formas culturales que se convertían en propias como signos de identidad y que constituyeron el acervo cultural intangible que fue caracterizando la red de 2,600 kilómetros entre la Ciudad de México y Santa Fe Nuevo México, que por siglos mantuvo el inicio y el fin de la Nación Mexicana.

La importancia de reconocer la existencia de ese medio de integración nacional de carácter geográfico-cultural, es el que incluso, con fronteras impuestas al cabo del tiempo, mantienen la vinculación cultural que traspasa límites políticos para convertirse en patrimonio transgeneracional. El camino al cabo del tiempo, no solo tuvo numerosas ramificaciones que lo conectaron con sucesivos desarrollos, sino evolucionaron para convertirse en vías de ferrocarril o carreteras troncales y secundarias. Todo, sin perder su esencia histórica de integración nacional después de épocas y vicisitudes incluso líneas internacionales. La constante es la de su existencia en la realidad y en la memoria colectiva, que preserva una cultura propia con prácticas ancestrales comunes.

El México de la Colonia se fue ampliando hacia el norte. La Capital de la Nueva España, situada en lo que también fue la sede del imperio Mexica, fue el punto de partida para ir conociendo y explorando los territorios septentrionales hasta llegar al límite y fijar la soberanía territorial. De la plaza de Santo Domingo en donde se encontraba la aduana de salida y llegada de minerales para la Casa de Moneda, el Camino Real-Tierra Adentro, cuyo trazo cruzaba dieciséis estados: Aguascalientes, Ciudad de México, Chihuahua, Estado de México, Durango, Guanajuato, Hidalgo, Jalisco, Querétaro, San Luis Potosí, Zacatecas, Texas y Nuevo México. Del Trópico de Cáncer, hacia el Hemisferio norte el país alcanzó su máxima extensión nacional que implicaba identidad meso-norteamericana.

El Camino Real iba dejando huella en todos los sentidos y variedad de la actividad social de los nuevos mexicanos. El comercio, la industria minera, agricultura, arquitectura, evangelización, integración de los pueblos autóctonos pero, sobre todo, era un itinerario cultural porque esparcía conocimientos, experiencias, prácticas de transporte, diligencias tiradas por caballos, mulas y burros, gustos gastronómicos, indumentaria, ropa, medicina, etc. El inveterado recorrido acrecentaba la cercanía para el progreso y la defensa ante desafíos climáticos y la hostilidad de habitantes originarios que no se asimilaban todavía al proceso de creación de una nueva nación.

Don Juan de Oñate conocido como el primer pionero español que dio lugar a subsecuentes expediciones a Norteamérica, fue quien difundió el castellano como lengua del extenso territorio de Nuevo México y propició la evangelización, la música en instrumentos al estilo europeo; como primer gobernador de Nuevo México inicio el cultivo de la tierra para lo que introdujo las semillas de maíz, trigo, verduras; trajo consigo a los primeros 500 colonizadores de etnias autóctonas de la altiplanicie, peninsulares, criollos, mestizos. Con todo este caudal cultural-humano, llegaron también los animales domésticos perros, gatos, corderos, ganado porcino. Fue una inyección cultural revolucionaria como afortunada consecuencia del Camino Real-Tierra Adentro.

Las carretas en caravana agotaron su trayecto de 600 millas habiendo partido del Centro de Santa Bárbara Chihuahua en enero de 1598. Con sed y hambre cruzaron el desierto y llegaron al Río Grande (Rio Bravo ahora) y lo primero que hicieron fue dar gracias a Dios y bautizaron como “El paso del Río del Norte” al lugar que los acogió y cuyo núcleo desde entonces es San Elizario, cuyo Centro Histórico con plaza, iglesia, oficinas municipales, museos, inmuebles construidos de adobe del estilo mexicano se conservan por ser uno de los sitios emblemáticos y de mayor atractivo turístico.

Así quedó concluido y fundado el Camino Real como arteria vital que conectó a Santa Bárbara Chihuahua con Santa Fe Nuevo México en una misma línea de origen y destino sin fronteras intermedias porque hay plena continuidad nacional en el sentido del mestizaje racial y cultural que constituyen los elementos de identidad. San Elizario y sus habitantes de todo el entorno reconocen y están orgullosos de ser parte del Camino Real que entraña su origen que voltea a México. Conservan su cocina, su música, sus bailes y las múltiples tradiciones que del Rio Suchiate hasta el Río Rojo (a 400 millas) al norte del Bravo, se extiende una historia común inseparable y permanente. Por ello el 1° de agosto de 2010 como consta en la placa adosada a la Iglesia de Santo Domingo en el Centro Histórico de la Ciudad de México se declaró el Camino Real- Tierra Adentro Patrimonio Mundial de la Humanidad hace siete años.

El muro de Trump es obra del complejo psicológico de un discapacitado espiritualmente que ignora la fuerza de la cultura y la vinculación invencible de la historia común.
 
 
 
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Última actualización del sitio: 24-may-2017 07:57 PM